martes, 18 de abril de 2023

 La voz de Paul McCartney



Una de las cosas que sorprende cuando escuchamos a Paul McCartney es su asombrosa ductilidad vocal. Y veremos por qué es así.

La extensión vocal de un cantante consiste en cuál es la nota más grave que puede cantar, hasta la voz más aguda, sin recurrir a "trampas" (como el falsete, por ejemplo).

Otra cuestión es la ductilidad vocal, que consiste en fingir voces: una voz ronca y feroz, otra suave y dulzona.

McCartney posee las dos cualidades y vamos a dar ejemplos de ello.

Desde el comienzo de The Beatles, Paul se caracterizaba por hacer las voces más agudas. Así, en "Long Tall Sally" hace una excelente versión de su admirado Little Richard.

En "I Will", del Álbum Blanco, canta con una voz extremadamente suave, pero también hace el bajo. Con la voz, sí. Canta las notas que tendría que hacer el bajo. Y en "Why Don't We Do it In The Road", el tema que viene antes de "I Will" su voz es ronca y profunda.

La extensión vocal y la ductilidad de McCartney es asombrosa. En sus temas como solista "Maybe I'm Amazed" y "Monkberry Moon Delight" llega a unos agudos inimaginables. Como también en "Helter Skelter", que compusiera cuando se enteró de que The Who habían sacado un tema realmente heavy.

Otro tema en que se destaca la amplitud de su voz es "Oh! Darling", donde puede cantar con voz limpia y sucia a la vez. Y en Seargent Pepper's Lonely Hearts Club Band, hace lo mismo. George Martin decía: "Ahí escuchamos su voz de sierra, ronca".

Es difícil encontrar un cantante con semejantes dotes. Voz limpia y clara, ronca y oscura, desgarradora, suave y tierna, con y sin falsete. McCartney tenía una especial habilidad para fingir su voz.

Escucha las canciones que he mencionado y te darás cuenta.


miércoles, 27 de abril de 2016


POEMAS LUNFA

que alguna vez escribí allá... no sé dónde



LEGADO FRATRICIDA



                      Reinaba, hacía capote, el turco troglodita,
                      pura joda, los garcas festejaban,
                      y la mersa, pelotuda, mita y mita,
                      otra vez, ¡de nuevo! lo votaba...

                      Los milicos, fieras pa’l choreo
                      salían de la jaula, “perdonados”,
                      y los chorros de avería aullaban feo:
                          “nosotros acá adentro, y ellos indultados…”

                     Engrupido por los sabios de la rosca,
                     broncás sin protestar, te quedas mosca.
                     Es así la grasa en nuestro suelo,

                     Te la dan bien debute por el mate,
                     esto es apenas una muestra, agarráte,
                     que cualquier día sos fiambre en el riachuelo.

Febrero de 2002



EL TREN ETERNO















No hay caso viejo...
El tren de tu historia pasó rápido,
y vos todavía en la estación,
saludando a un fantasma peregrino:
hasta tus ilusiones cargó el furgón de cola.

Sin embargo, parado en el andén,
en esa pálida tarde de otoño,
podés morder una tajada de esperanza,
porque estás vivo a pesar de la partida,
porque el más puto ayer no inclina
necesariamente la balanza
hacia ese negro destino inevitable.

Hay caso viejo...hay caso...
Porque aunque caigas en tu vieja trampa
de pensar en blanco y negro,
afuera hay color y hay nueva brisa,
y a la estación un nuevo tren arriba,
aunque vos sigas saludando al que se fue
otro vendrá, tal vez destartalado,
medio en banda, medio cachuzo...
Dale bola, mordé fuerte,
rechiná los dientes, puteá, maldita sea,
que igual te llevará hacia las estrellas...


29/8/96 de madrugada
Dedicado a Luis Manfra, con quien comparto este tren.


TURRO





Quisiera escribir el verso más turro,
ese que muestre la mugre renegrida
de un callejón retorcido de recuerdos retorcidos,
de un subibaja hijo de puta
que destiñe sobre mí su turra tinta pegajosa.

Metejoneado con tu propio desatino,
con tus ganas traicioneras de cualquier cosa,
cualquier cosa conseguiste, y la factura
llega firme, turbia, negra y rosa,
y hasta gris, la hija de puta.

De todos los colores, ahí la tenés,
tomá, boludo, empapate de tu terca porquería,
desasnate con un buen balurdo en el marote,
y preguntate, minuto por minuto,
por qué mierda te metiste, si sabías...

Ahora...¿ahora qué? pedazo de gil de lechería,
jodete, matate, tirate al río, a la bartola.
Seguí soñando esa quimera de mentiras,
volvé a meterte, pelotudo,
que el cementerio espera giles a la gurda.



...en la madrugada del 14/8/96





Piantado como un viento
que no viene de ninguna parte,
como el sol que se puso
cuando menos lo esperaba,
como un curda adormecido
en la agridulce trampa del alcohol,
así te quise...

Creyendo, como el flaco Spinetta,
que sólo el tiempo lava las heridas,
me zambullí de lleno, una y otra vez
en el vano intento de intentarlo todo.

Y aquí estoy... solo,
paladeando ácidamente el desencuentro.
Como un reo a la sombra,
fumando el faso del hastío,
entre las rejas de mi propia cárcel,
encadenado a un muro inasible,
el de mi propia y terca redundancia.

24 de agosto de 1996


SOLAPA




El tipo va solapa por la vida,
no lo pianta el chamuyo de los giles,
con vento o sin vento, se caga
en los bolazos del casorio, la familia y el jotraba.

Con varios garrotazos en el bocho,
la carbura, la maneja, se hace el gil
pero la tiene rejunada:
no se revienta el mate con pavadas.

Escucha estoicamente y con paciencia
los fuegos de artificio de los grasas,
se los pasa por el orto,
con la clase que le otorga un cuore nómade.

De metejones, un troesma,
a las minas no promete nada,
basta que le alcance para un polvo
que no le haga decir “te quiero, vida mía”.

Y mientras ve a los cosos puteando por la jermu,
por la suegra, por la guita, por los pibes
y por toda la tragedia ciudadana,
el quía va tranquilo: va solapa.


13/9/96, de madrugada




jueves, 21 de abril de 2016


¿Para qué NO sirve Facebook?

Algunos comentarios sobre la red social





Mark Elliot Zuckerberg, nacido el 14 de mayo de 1984, fundó Facebook para compartir fotos con amigos. Al poco tiempo se transformó en un gigante que alberga posts, comentarios, videos, avisos, páginas, grupos y comunidades, entre otras variantes. 

Digamos primero para qué sirve Facebook. He aquí una docena de respuestas a la pregunta.

1. Opinar sobre cualquier cosa.
2. Compartir fotos y videos.
3. Hacer posts jocosos y divertirse.
4. Conocer gente.
5. Formar relaciones de amistad y relaciones de pareja (o cualquiera otra).
6. Poner avisos para vender.
7. Comprar cosas.
8. Crear o buscar páginas de interés.
9. Enviar “cadenas” insoportables, de esas que dicen “poné Me Gusta” y luego compartilo”.
10. Putear a mansalva a tus enemigos.
11. Expresar deseos.
12. Poner a prueba la paciencia de tus contactos.

Éste es Zuckerberg

Así, con la creación de Marquitos, la gente se ilusiona, se decepciona, muestra sus penurias, sus alegrías, sus progresos, el nacimiento de un hijo, la muerte de un ser querido, su vida cotidiana, la nada, estados de plenitud, fórmulas científicas, pavadas esotéricas y muy de vez en cuando, la inteligencia (como suele pasar en cualquier lugar del mundo, sea una megalópolis o una aldea con tres chozas).

Ahora bien, Facebook, al ser una empresa privada, te suspende o elimina algún post si alguien lo denuncia o si está fuera de sus normas (a mí personalmente me borraron una imagen donde presentaba a una mujer desnuda, sin que se le vean nada más que las piernas, la espalda y la cara), cosa que alguno podría tomar como “censura”. No, no es censura. Simplemente son las reglas, que a uno le pueden parecer pacatas, puritanas, conservadoras o medievales. Pero no es censura ya que se trata de un emprendimiento privado. Recordemos que el único que puede ejercer la censura es el Estado.

Éste es el Estado


Ejemplo clarificador

Si vos sos dueño/a un medio de comunicación privado, supongamos, una revista, tenés el derecho de publicar lo que quieras, y si algún periodista escribe una nota con la cual no estás de acuerdo, simplemente no permitís que se publique, entre otras cosas, porque el medio es tuyo, es tu propiedad.

Así, cuando creás una cuenta en Facebook, estás aceptando sus reglas, no podés imponer las tuyas (ver foto abajo). Deberías crear tu propia red y listo. Vayamos ahora al tema central de esta entrada.

Éstas son tus reglas


¿Para qué NO sirve Facebook?

En primer lugar, no sirve para debatir. La “Ley del derrape Facebookeano”, que me atribuyo porque nadie la enunció hasta ahora y yo sí lo hice, dice que si se empieza a debatir, el post derrapa inevitablemente a partir del 10º o 15º comentario (en algunos casos no pasa del 1ro). Sobre todo en cuestiones de ideología política o religión, que vienen a ser la misma cosa. Un religioso fanático no se distingue en absoluto de un bípedo ateo que cree en un dogma político irracional.

Las ideologías políticas suelen transformarse en religiones seculares. Cualquier discusión deriva en insultos, preguntas o afirmaciones off-topic, desviaciones del tema, falacias, malentendidos y convierte al post en un tormento, con largos y aburridos párrafos. Sobre todo por el accionar del típico boludo. El boludo no entiende. El boludo no te contesta a lo que le preguntás. El boludo está en Facebook. Lo encontrás por doquier. Con un par de boludos, tu post se va a la mierda. ¿Por qué? Por todas las razones antepuestas. Así el “principio entrópico de Borgo” dice:

Discutí con un hijo de puta antes que con un boludo.
Porque el hijo de puta ¡¡¡ENTIENDE!!!”

Se podrá argüir que en Facebook hay muchos hijos de puta, pero por las dudas (no sea que un boludo se equivoque y ponga algo inteligente), no discutas, no debatas allí. Discutí personalmente o por teléfono, donde se puedan ver gestos o escuchar las modulaciones de la voz, porque a pesar de los emoticones, el boludo sigue sin entender.

Darwin fue un adelantado


Por otra parte, no hay forma de impedir que un boludo cree una cuenta en Facebook. Podrías pensar “pero si ignoro a un boludo estoy extinguiendo su comportamiento, de acuerdo a los principios de la modificación de la conducta”. ¡No! Salvo por una insólita casualidad, el boludo es impermeable a la modificación del comportamiento. Lo mejor que uno puede hacer, es bloquearlo. Pero entonces sale la turba que te acusa de “antidemocrático”, es decir, otro montón de boludos que piensan que Facebook es democracia. Te pueden llamar “intolerante”, “autoritario” y toda una serie de epítetos que demuestran más la boludez de quien los escribe que tu cualidad humana. Ojo, hay gente muy inteligente, que cuando debate sobre ideologías se vuelve boluda. Conclusión: se puede ser boludo, o sufrir la boludez momentáneamente. Es decir, se puede ser boludo o estar boludo por unos instantes.

Típico post que derrapa por la acción de un boludo que está frente a un teclado:

Subís el siguiente post:
El político Fulano no reconoce la ley 21.138.”
El boludo: “Sí pero el político Mengano no reconoce ni a su madre.”

El post trata sobre Fulano, pero el boludo insiste sobre Mengano.

Vos: “Ése no es el tema del post.”
El boludo: “Lo que pasa es que vos estás en contra del político Mengano
Vos volvés a repetir: “Ése no es el tema del post
El boludo: “Claro, no querés admitir la verdad de que Mengano también hace lo mismo”.

Y así sucesivamente. Entonces borrás al boludo a cuadros y te empiezan a llegar comentarios inteligentísimos de este tipo: “Ja! Cuánta tolerancia y respeto por la opinión del otro”, o “Se ve que en este muro no se toleran las opiniones de los demás, no hay libertad”. Y la puta madre, el muro es mi muro pensás vos. Esa es la horda democrática, que en la casa, sopapea a diestra y siniestra a sus hijos, cuando éstos dicen cosas que no les gustan. Entonces los borrás o los ignorás, pero ignorar a un boludo provoca efectos contrarios a los que uno espera. Más ignorás a una persona normal, más se aleja, su conducta de escribir en un lugar donde la ignoran se extingue. Pe-ro NO es a-sí con el bo-lu-dooooooo. No, lo ignorás y te sigue escribiendo.


La horda democrática


La conclusión a la que uno llega es que, en Facebook, como en otros órdenes de la vida, el boludo es peor que un troll, es decir aquella persona que se mete en un post para “embarrar la cancha”, molestar, desviar la atención, crear confusión o insultar. Ambos, el troll y el boludo suelen hacer lo mismo, pero por diferentes motivos: el primero por malicia, y el segundo por naturaleza.

Más motivos para no debatir en Facebook

Hay otras razones para no debatir en Facebook. Una de ellas es que la gente suele escribir comentarios que parecen prólogos de un libro. Un farragoso comentario de 42 renglones, un ladrillo intragable, ilegible, en muchos casos porque el que escribe conoce mejor la superficie de Plutón que la sintaxis o la gramática. Así nos encontramos con “reflexiones” como ésta:
ha… vos decis que entonses parar vivir mejor entonses tenemos que tomarnos la vida distinto no es asi yo pienso de que hay que preocuparse sino como vamos a…” Y hasta ahí uno lee, con los ojos destrozados y el cerebro maltrecho.

Por lo tanto y para terminar, no debatas en Facebook. Mejor divertite leyendo las pelotudeces sin contestarlas, porque si las contestás, el aluvión de boludos es inevitable.


lunes, 18 de abril de 2016

Prestigiosa institución médica infectada por la falsa ciencia

Por Alejandro Borgo



A fines de febrero de este año, las redes sociales y blogs de escépticos moderados, escépticos militantes e instituciones reales o virtuales dedicadas a combatir la pseudociencia estuvieron de acuerdo en algo. Todos, durante varios días, compartieron la indignación que les provocó el nuevo “enemigo común”. No era la reaparición de cierto charlatán, o algún caso policial donde estafadores de las creencias terminan protagonizando algún crimen. El enemigo común era, nada menos, que la Asociación Médica Argentina (AMA).

La AMA fue fundada el 4 de agosto de 1891 cuando un grupo de médicos consideró crear un centro a fin de “propender el desarrollo de la ciencia que cultivamos y de estrechar los vínculos de la solidaridad que deben existir entre los miembros de nuestra corporación”. Elías Hurtado Hoyo, ex presidente de la AMA, escribió en la web que su primera asamblea declinó incorporar intereses gremiales para constituirse “con caracteres exclusivamente científicos, principios que se mantienen hasta la fecha”.

Sede de la A.M.A.

Por desgracia, la última afirmación del doctor Hurtado Hoyo es falsa: fue en la misma página web de la institución donde apareció el anuncio de un Curso Básico de Terapia de Vidas Pasadas (TVP). Este será presentado entre el 27 de Junio y el 1º de Julio próximo en la sede del AMA, Santa Fe 1171, Ciudad de Buenos Aires, y está dirigido a médicos, psicólogos y profesionales de la salud “que deseen adquirir un conocimiento diferente sobre la génesis de los conflictos emocionales cotidianos como así también profundizar en su desarrollo interior.”
El contenido del curso se desglosa en cinco clases de cuatro horas cada una, que tocarán temas como “La dimensión atemporal del alma”, “Técnica básica de regresión”, “La experiencia de la muerte” y “Trabajo terapéutico de las diferentes experiencias de muertes traumáticas”, entre otros tópicos. El valor del curso es de $ 1500 y está dictado por el Dr. José Luis Cabouli, quien cierra cada clase teórica con una “regresión didáctica”.
Que una Asociación Médica acepte un curso donde la reencarnación es considerada un hecho fáctico puede parecer asombroso. Pero lo es más aún comprobar que la AMA exhibe online un Código de Ética que se pronuncia explícitamente contra estas prácticas.
En su artículo 321 leemos: “no deben aplicarse nuevos sistemas o procedimientos especiales, curas o modificaciones, aún en discusión respecto de cuya eficacia no se hayan expedido definitivamente las instituciones oficiales o científicas”.
En su capítulo 22 del mismo Código, titulado "Del equipo de salud y el periodismo no especializado", el autor advierte que “las noticias sobre temas de salud difundidas por internet deberán reunir las siguientes características: precisión, veracidad y confiabilidad” y recomienda “evitar dar origen a falsas expectativas en relación a logros científicos no probados o a supuestos procedimientos de curación de enfermedades graves que no cuentan con el aval de la ciencia”.
Esta declaración de principios conduce a la ingenuidad de creer que la AMA se propone protegernos de la charlatanería en vez de ofrecerla entre sus cursos de Posgrado.

QUIÉN ENSEÑA

Por el sitio Vidaspasadas.com.ar incluye una amplia biografía del Dr. José Luis Cabouli. Tiene 66 años, egresó de la Facultad de Medicina de la UBA en 1974, en 1976 ingresó en la Escuela Quirúrgica “Enrique y Ricardo Finochietto” del hospital Rawson, donde se formó como cirujano general. En 1981, se especializó en cirugía plástica en el hospital Ramos Mejía. Dice que en 1986 encontró su “verdadero destino” cuando asistió a un seminario de regresión de vidas pasadas dictado por la médica brasileña María Julia Prieto Peres. Allí supo que “la reencarnación podía tener un sentido terapéutico”. Una noche de 1988, afirma, “me llegó desde las estrellas el mensaje con total claridad. Tenía que dejar la cirugía del cuerpo y dedicarme a la cirugía del alma”. Entre 1995 y 2012 publicó siete libros, todos sobre Vidas Pasadas.
Cabouli asegura que sus tratamiento “cura” porque hace “revivir el trauma original” a través de un proceso que llama “estado expandido de conciencia”. Para él es “algo totalmente diferente del de la hipnosis” ya que durante esta experiencia “se produce el encuentro con su alma o, si lo prefieren con su Yo superior”. Son conceptos que pertenecen al área del esoterismo e incluso de la Teosofía, que por definición y naturaleza eluden todo intento de corroboración científica.

MÁS OFERTAS

Otras propuestas que apadrina la AMA no son tan impactantes, pero también ofrecen generosas raciones de pseudociencia. Así, por una inscripción de $1.300 y otras nueve cuotas de igual cifra, la AMA ofrece un Curso Superior Transdisciplinario en Medicina Integrativa dictado por la Lic. Susi Reich, presidente de la entidad “colega” Asociación Argentina de Medicina Integrativa (AAMI). La Medicina Integrativa es otro Caballo de Troya de las clásicas Medicinas Alternativas, Complementarias o, en suma, Medicinas No Basadas en la Evidencia. La Medicina Integrativa propone aunar la Medicina convencional (esto es, basada en la ciencia)  con la homeopatía, la acupuntura, el reiki o ciertas prácticas de respiración. Estas disciplinas no se enseñan en las Facultades de Medicina. Pero, en la AMA, para inscribirse “hay que tener estudios universitarios o terciarios”.

En la sede de la AMA también dicta un curso personal de  la Sociedad Argentina de Medicina Biológica y Homotoxicología (SAMByH).  Entre los tratamientos que ofrece esta institución para “sanar” enfermedades como el cáncer, en este caso por medio del muérdago, utilizan la cámara Kirlian, campos morfogénicos, auras humanas. El costo del "posgrado": $22.500. Para asistir, en este caso, hay que ser miembro de la AMA y de SAMByH.

Otros cursos sorprendentes son:

- “Sanación Reconectiva” (que enseña reiki, Qi Gong, y sanación cuántica), un tratamiento que supone “firmar un contrato con Dios”.
- Medicina Ortomolecular, la pseudociencia basada en supuestas propiedades de la vitamina C, entre otras, cuyos beneficios nunca pudieron ser demostrados pero que aún goza de cierto éxito gracias a que su impulsor fue el dos veces Premio Nobel Linus Pauling.
- Posgrado de Medicina Ayurveda, dictado por el Dr. Jorge Luis Berra y dirigidas a “profesionales y estudiantes universitarios de la Salud y Estética, tienen una carga horaria de 150 hs y su costo es de 9 cuotas x $ 1150.
En este último caso, los que aprueben el examen podrán exhibir una certificación conjunta de la Fundación de Salud Ayurveda Prema y la Escuela de Graduados de la Asociación Médica Argentina que rezará: “Agente en Salud Ayurveda”.
Entre las enormes cifras recaudadas por los cursos y la ventaja de los alumnos, quienes podrán ostentar otro diploma en la pared, el beneficio mutuo está asegurado.
Mientras tanto, la comunidad académica, salvo excepciones, permanece en absoluto silencio. Ningún científico, hasta la fecha, ha escrito una carta a la AMA. Ninguna institución científica informó acerca de esta situación. Parece que hay gente que, como decía Lennon está mirando el mundo girar mientras la pseudociencia arruina la vida de millones de personas.

En febrero, envié y también sé que otra gente escribió mensajes de queja, el siguiente texto a la página de la A.M.A. en Facebook:

"Estimados señores: ¿Ustedes van a permitir que en su Asociación se de un curso sobre "Terapias de vidas pasadas"? Así lo leí en vuestro sitio web. Sabiendo que ese tipo de terapias son lisa y llanamente pseudociencias que no sirven para nada, no entiendo cómo semejante disparate puede darse en una asociación de médicos... Lamentable que los integrantes no sepan diferenciar ciencia de pseudociencia."

Recibí una respuesta anodina, casi un insulto a la inteligencia:

"Hola Alejandro, gracias por comunicarse.

La AMA presenta una oferta educativa de posgrado dirigida a una amplia gama de interesados en las distintas disciplinas. Si bien la mayoría se basa en especialidades medicas reconocidas como tal por la autoridad sanitaria, hemos incorporado otras temáticas que a nivel global van teniendo un mayor interés en la formación de los agentes de salud. Los cursos dictados no constituyen, de todos modos, parte de un plan de estudios como si lo hacen en diversas universidades del exterior. La escuela de graduados se rige por el principio de satisfacer las inquietudes de alumnos con intereses diversos para su formación y que puedan adquirir conocimientos de su particular interés en un marco ético y legal. Las opiniones y valoraciones del desarrollo de cada curso es de exclusiva responsabilidad del director, pudiendo no ser coincidente con la de la Escuela de Graduados. (La negrita es mía).
Agradecemos sus valiosos comentarios y los invitamos a seguir comentando a efectos de mejorar cada día mas." (Respeto ortografía y sintaxis tal cual está en el original).
En esa "respuesta", está todo dicho y nada dicho. Respondí nuevamente, sin obtener contestación alguna, lo que sigue:
"Estimados: si desean "mejorar cada día más", estimo necesario que no den pseudociencia a los alumnos, sean profesionales o no. No se trata de una mera inquietud. Se trata de hacer que los profesionales y futuros profesionales distingan entre ciencia y pseudociencia. Si Uds. permiten impartir pseudociencia, como las "Terapias de Vidas Pasadas", están cometiendo un gravìsimo error, más tratándose de la Asociación Médica Argentina. Dicha terapia ya se ha calificado como pseudociencia lisa y llana. Deberían informarse sobre el tema. Pero parece que se decidieron por la ignorancia. Lamentable."
Y continué con otro mensaje, también sin respuesta:
"Enterado de que en vuestra Asociación han decidido dar un curso básico sobre "Terapias de vidas pasadas", lamento que la A.M.A. se haya convertido en un ámbito que permite florecer la pseudociencia. Si alguien que estudió 5 o 6 años la carrera de medicina, avala dicho curso, estamos en problemas. Primero porque no se han enterado de que las terapias de regresión o las de vidas pasadas son falsas ciencias. Segundo porque no se han tomado el trabajo de investigar sobre ellas. Tercero porque, hace ya muchos años, el presidente Hurtado Hoyos, me dijo personalmente que 'no se puede negar que hay personas que tienen poderes parapsicológicos'. Creo que, con estos cursos, están demoliendo lo que los verdaderos médicos no aprueban: la difusión de la pseudociencia, es decir, la falsa ciencia. Sin más, los saluda atentamente, Alejandro Borgo, representante en la Argentina del Center For Inquiry, entidad dedicada a la difusión de la ciencia y la razón."
Hasta el día de hoy, no he recibido ninguna respuesta.

Entrevista al Dr. Diego Sarasola: “Siento indignación y tristeza”
 “Una estafa ética que está siendo avalada por una entidad de prestigio”

- ¿Qué siente un médico que dedica su vida a la ciencia cuando se entera de que una entidad como la A.M.A. da un curso sobre terapias de vidas pasadas?

Como médico, el sentimiento es de indignación primero, y de tristeza después. Indignación porque estamos básicamente ante una estafa ética, y está siendo avalado por una de las entidades de más prestigio y trayectoria en mi país, la Asociación Médica Argentina. Tristeza, porque es una demostración más del daño que le ha realizado a la salud toda, la difusión de las mal llamadas "medicinas alternativas", y digo mal llamadas porque no tienen nada que ver con la medicina, Son supersticiones, prácticas sin ningún asidero teórico ni empírico. También agregaría sorpresa ante la pasividad de la mayoría de la comunidad médica, ante un hecho que personalmente considero de gran severidad, por todo lo antepuesto.

- ¿Nota que la comunidad científica es indiferente a la pseudociencia? ¿No debería estar más comprometida con la crítica a las falsas ciencias?

 Lamentablemente, gran parte de la comunidad científica es indiferente a las pseudociencias. Creo que debería haber un notorio mayor compromiso en el combate y la desmitificación de las mismas. Aquí ocurren en mi opinión varias situaciones. Por un lado, el error de creer que estas cosas no producen daño, o a lo sumo son creencias que no afectan la salud. Esto es erróneo porque la salud se ve afectada, primero, porque toda pseudomedicina ocluye el acceso a terapias demostradas, y por otro lado, porque muchas de estos tratamientos mágicos, tienen en sí mismo efectos negativos. También hay un exceso de lo que podríamos llamar "corrección política" en el que es mal visto el ser combativo con estas mentiras sistematizadas. y "last but not least", está el tema de la ignorancia en la formación científica a nivel secundario y terciario; sólo de este modo puede entenderse que muchos médicos luego de recibidos se inclinen y tomen en serio una práctica desopilante como la homeopatía.

- ¿Por qué uno debería oponerse a que se den estos cursos? ¿Qué peligro ve en ellos?

La oposición tiene múltiples razones. La más básica, porque es una mentira descarada, difunde la ignorancia, increíblemente el aval de una entidad de prestigio, le dará argumentos a quienes difunden esto. Además promueve ideas descabelladas sobre el origen o desarrollo de las patologías mentales, con su consecuente perjuicio. Considero que debería haber un repudio más organizado, de la comunidad médica, de las universidades, que impida este "todo vale" si no, ¿qué impediría que mañana haga un curso de Astrología avalado por el colegio de Astronomía, o uno de lectura de la borra de café, si ambos en definitiva tienen la misma validez científica que la terapia de vidas pasadas, es decir, cero? 

Diego Sarasola es Médico Psiquiatra, Director del Instituto de Neurociencias Alexander Luria.


Dr. Ernesto Gil Deza: “Lo primero que sentí fue vergüenza


“Hace falta un sano escepticismo”

Al enterarme que en la asociación a la cual yo pertenezco se va a dar un curso sobre “vidas pasadas”, lo primero que sentí fue vergüenza.
No vergüenza de que la medicina pueda estar infundada, porque ningún fundamento tenía Jenner cuando experimentó la vacuna en James Phillips; tampoco de que se difunda un error porque durante XIV siglos los médicos creímos en la palabra de Galeno sobre la circulación de la sangre; ni siquiera por la falta de evidencia científica, porque una enorme cantidad de tratamientos están infundados y los seguimos divulgando y aplicando, como el psicoanálisis freudiano.
No, sentí vergüenza, porque pone en evidencia la pereza intelectual de quienes autorizan a que eso se difunda en y desde la Asociación Médica Argentina (AMA).
El progreso de la medicina está atado a dos grandes fuerzas: el progreso del conocimiento científico y el cultivo del arte en el cuidado de una persona enferma. Sin el primero somos ciegos, sin el segundo, inhumanos.
Para que la medicina progrese científicamente debemos estimular el espíritu crítico, el cuestionamiento de las verdades aceptadas, el diseño de experimentos para fundamentar las afirmaciones, es decir desarrollar un sano escepticismo.
La libertad de cátedra, de palabra y de expresión, que en ciencia y docencia es elemental se debe acompañar de la libertad de crítica, porque no son los fundamentos, ni la autoridad del disertante, lo que hace de un conocimiento médico algo valioso. Sólo es valioso lo que logra que las personas vivan más o mejor.
El estudio de las creencias, la reencarnación, las vidas pasadas, las vidas futuras, el cielo  o la resurrección, todas ellas simples creencias, merece un estudio más profundo. El estudio de la influencia de las creencias en el enfermar o sanar humanos también merece ser estudiado, pero nada de esto se hace sin esfuerzo. La AMA tuvo una oportunidad cuando le ofrecieron realizar este curso, hacer un análisis crítico del mismo, evidente no tuvieron deseo o capacidad, es decir fueron como mínimo perezosos. Pero además lo venden, con lo cual le ponen el sello AMA a una creencia.
A los incautos que van a tomar este curso les recomiendo que inviertan su tiempo y dinero en algo más provechoso para ellos y sus eventuales pacientes: estudien medicina.

Ernesto Gil Deza es Director de Investigación y Docencia del Instituto Oncológico Henry Moore yY Director de la Carrera de Oncología Clínica en la Universidad del Salvador.

Agradezco la colaboración de un amigo que no quiere figurar en los créditos.

Fuentes consultadas: