¿Para
qué NO sirve Facebook?
Mark
Elliot Zuckerberg,
nacido el 14 de mayo de 1984, fundó Facebook para compartir fotos
con amigos. Al poco tiempo se transformó en un gigante que alberga
posts, comentarios, videos, avisos, páginas, grupos y comunidades,
entre otras variantes.
Digamos primero para qué sirve Facebook. He aquí una docena de respuestas a la pregunta.
Digamos primero para qué sirve Facebook. He aquí una docena de respuestas a la pregunta.
1. Opinar sobre cualquier cosa.
2. Compartir fotos y videos.
3. Hacer posts jocosos y divertirse.
4. Conocer gente.
5. Formar relaciones de amistad y
relaciones de pareja (o cualquiera otra).
6. Poner avisos para vender.
7. Comprar cosas.
8. Crear o buscar páginas de
interés.
9. Enviar “cadenas”
insoportables, de esas que dicen “poné
Me Gusta” y luego compartilo”.
10. Putear a mansalva a tus
enemigos.
11. Expresar deseos.
12. Poner a prueba la paciencia de tus contactos.
11. Expresar deseos.
12. Poner a prueba la paciencia de tus contactos.
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| Éste es Zuckerberg |
Así, con la creación de Marquitos,
la gente se ilusiona, se decepciona, muestra sus penurias, sus
alegrías, sus progresos, el nacimiento de un hijo, la muerte de un
ser querido, su vida cotidiana, la nada, estados de plenitud,
fórmulas científicas, pavadas esotéricas y muy de vez en cuando,
la inteligencia
(como suele pasar en cualquier lugar del mundo, sea una megalópolis
o una aldea con tres chozas).
Ahora bien, Facebook, al ser una
empresa privada, te suspende o elimina algún post si alguien lo
denuncia o si está fuera de sus normas (a mí personalmente me
borraron una imagen donde presentaba a una mujer desnuda, sin que se
le vean nada más que las piernas, la espalda y la cara), cosa que
alguno podría tomar como “censura”. No, no es censura.
Simplemente son las reglas, que a uno le pueden parecer pacatas,
puritanas, conservadoras o medievales. Pero no es censura ya que se
trata de un emprendimiento
privado. Recordemos
que el único que puede ejercer la censura es el Estado.
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| Éste es el Estado |
Ejemplo
clarificador
Si vos sos dueño/a un medio de
comunicación privado, supongamos, una revista, tenés el derecho de
publicar lo que quieras, y si algún periodista escribe una nota con
la cual no estás de acuerdo, simplemente no permitís que se
publique, entre otras cosas, porque el medio es tuyo,
es tu propiedad.
Así, cuando creás una cuenta en
Facebook, estás aceptando sus
reglas, no podés imponer las tuyas (ver foto abajo). Deberías crear tu propia red y
listo. Vayamos ahora al tema central de esta entrada.
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| Éstas son tus reglas |
¿Para
qué NO sirve Facebook?
En primer lugar, no sirve para
debatir. La “Ley del
derrape Facebookeano”, que me atribuyo porque nadie la enunció hasta ahora y yo sí lo hice, dice que si se empieza a debatir, el post derrapa inevitablemente
a partir del 10º o 15º comentario (en algunos casos no pasa del
1ro). Sobre todo en cuestiones de ideología política o religión,
que vienen a ser la misma cosa. Un religioso fanático no se
distingue en absoluto de un bípedo ateo que cree en un dogma
político irracional.
Las ideologías políticas suelen
transformarse en religiones seculares. Cualquier discusión deriva en
insultos, preguntas o afirmaciones off-topic, desviaciones del tema,
falacias, malentendidos y convierte al post en un tormento, con
largos y aburridos párrafos. Sobre todo por el accionar del típico
boludo.
El boludo no entiende. El boludo no te contesta a lo que le
preguntás. El boludo está en Facebook. Lo encontrás por doquier.
Con un par de boludos, tu post se va a la mierda. ¿Por qué? Por
todas las razones antepuestas. Así el “principio entrópico de
Borgo” dice:
“Discutí
con un hijo de puta antes que con un boludo.
Porque
el hijo de puta ¡¡¡ENTIENDE!!!”
Se podrá argüir que en Facebook
hay muchos hijos de puta, pero por las dudas (no sea que un boludo se
equivoque y ponga algo inteligente), no discutas, no debatas allí.
Discutí personalmente o por teléfono, donde se puedan ver gestos o
escuchar las modulaciones de la voz, porque a pesar de los
emoticones, el boludo sigue sin entender.
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| Darwin fue un adelantado |
Por otra parte, no hay forma de
impedir que un boludo cree una cuenta en Facebook. Podrías pensar
“pero si ignoro a un
boludo estoy extinguiendo su comportamiento, de acuerdo a los
principios de la modificación de la conducta”.
¡No! Salvo por una insólita casualidad, el
boludo es impermeable a la modificación del comportamiento.
Lo mejor que uno puede hacer, es bloquearlo. Pero entonces sale la
turba que te acusa de “antidemocrático”,
es decir, otro montón de boludos que piensan que Facebook es
democracia.
Te pueden llamar “intolerante”, “autoritario” y toda una
serie de epítetos que demuestran más la boludez de quien los
escribe que tu cualidad humana. Ojo, hay gente muy inteligente, que
cuando debate sobre ideologías se vuelve boluda. Conclusión: se
puede ser boludo, o sufrir la boludez momentáneamente. Es decir, se
puede ser
boludo o estar
boludo por unos instantes.
Típico post que derrapa por la
acción de un boludo que está frente a un teclado:
Subís el siguiente post:
“El político Fulano no
reconoce la ley 21.138.”
El boludo: “Sí
pero el político Mengano no reconoce ni a su madre.”
El post trata sobre Fulano,
pero el boludo insiste sobre Mengano.
Vos: “Ése
no es el tema del post.”
El boludo: “Lo
que pasa es que vos estás en contra del político Mengano”
Vos volvés a repetir: “Ése
no es el tema del post”
El boludo: “Claro,
no querés admitir la verdad de que Mengano también hace lo mismo”.
Y así sucesivamente. Entonces
borrás al boludo a cuadros y te empiezan a llegar comentarios
inteligentísimos de este tipo: “Ja!
Cuánta tolerancia y respeto por la opinión del otro”,
o “Se ve que en este
muro no se toleran las opiniones de los demás, no hay libertad”.
Y la puta madre, el muro es mi
muro pensás vos. Esa es la horda
democrática, que en
la casa, sopapea a diestra y siniestra a sus hijos, cuando éstos
dicen cosas que no les gustan. Entonces los borrás o los ignorás,
pero ignorar a un boludo provoca efectos contrarios a los que uno
espera. Más ignorás a una persona normal, más se aleja, su
conducta de escribir en un lugar donde la ignoran se extingue. Pe-ro
NO es a-sí con el bo-lu-dooooooo.
No, lo ignorás y te sigue escribiendo.
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| La horda democrática |
La conclusión a la que uno llega es
que, en Facebook, como en otros órdenes de la vida, el boludo es
peor que un troll, es decir aquella persona que se mete en un post
para “embarrar la cancha”, molestar, desviar la atención, crear
confusión o insultar. Ambos, el troll y el boludo suelen hacer lo
mismo, pero por diferentes motivos: el primero por malicia, y el
segundo por naturaleza.
Más
motivos para no debatir en Facebook
Hay otras razones para no debatir en
Facebook. Una de ellas es que la gente suele escribir comentarios que
parecen prólogos de un libro. Un farragoso comentario de 42
renglones, un ladrillo intragable, ilegible, en muchos casos porque
el que escribe conoce mejor la superficie de Plutón que la sintaxis
o la gramática. Así nos encontramos con “reflexiones” como
ésta:
“ha… vos decis que entonses
parar vivir mejor entonses tenemos que tomarnos la vida distinto no
es asi yo pienso de que hay que preocuparse sino como vamos a…”
Y hasta ahí uno lee, con los ojos destrozados y el cerebro
maltrecho.
Por lo tanto y para terminar, no
debatas en Facebook. Mejor divertite leyendo las pelotudeces sin
contestarlas, porque si las contestás, el aluvión de boludos es
inevitable.






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