viernes, 15 de abril de 2016



UnA LoCuRa aL aLcAnCe dE ToDOs

Por Alejandro Borgo


Una de las claves del escepticismo es la duda, la pregunta, frente a las presuntas panaceas y maravillas que nos propone la pseudociencia. La pregunta y la duda se convierten en elementos imprescindibles como primer paso para desenmascarar fraudes, mitos y engaños. Preguntémonos, entonces, algunas cosas.



Si las proclamas de las pseudociencias fueran ciertas, prácticamente todo el conocimiento científico contemporáneo quedaría invalidado y con ello cientos y cientos de años de investigación y sacrificio tirados a la basura. A pesar de esto, la propuesta pseudocientífica prende en la gente y atrapa como una pegajosa red demencial en la que los planetas gobiernan nuestro destino, los extraterrestres secuestran gente por doquier, unas flores de origen inglés curan la depresión y la impotencia sexual, el poder de la mente disuelve tumores y ciertos “expertos” nos dicen quiénes fuimos en vidas anteriores. ¿Ignorancia? ¿Necesidad? ¿Indiferencia de las instituciones educativas? ¿Negocio? Sin duda todo esto junto. Y esta es la punta para empezar a desentrañar y comprender el ovillo esotérico. La pseudociencia nos hace ignorantes, nos hace indiferentes a la realidad, nos quita gran parte de nuestro juicio crítico, es rentable y aparte puede funcionar como un potente narcótico para calmar nuestra ansiedad y nuestros más ancestrales temores (véase El Corolario de Asimov, en el número 4 de El Ojo Escéptico).

¿Qué hace falta para que se extienda?: que esté al alcance de todos, que cualquiera pueda acceder a ella, que haya un consumidor potencial en cada uno de nosotros. Como cualquier producto vendible también debe tener publicidad. Y la tiene a través de la televisión, la radio, la prensa gráfica y páginas y blogs en Internet, a través de la escuela y la universidad (que suelen silenciar nuestras inquietudes) y mediante el boca-a-boca.
¿Qué podemos hacer si no queremos ser estafados, engañados y no deseamos tragarnos el sapo de la Nueva Era? El primer paso es preguntar. La pregunta siempre fue incómoda para los dogmas y las doctrinas contradictorias. Si hay un punto débil se debe ocultar; y en eso son expertos los cultores de la falsa ciencia.

Homeopatía: el agua mágica

Lo similar cura lo similar: en otras palabras, el arsénico cura la intoxicación por arsénico

Preguntemos al homeópata que hace la homeopatía con respecto al cólera, al SIDA, como trata un derrame cerebral o una insuficiencia hepática. Preguntemos qué experiencias muestran a las claras el “poder curativo” de la homeopatía o la existencia de la “fuerza vital” o el éxito del misterioso proceso de “dinamización”. Y luego tomémonos el trabajo de examinar su teoría. Si esta fuera cierta quedarían destruidas la física, la química y la biología, las cuales hasta ahora (y desde hace unos cuantos siglos) se han desempeñado muy eficientemente.

Percepción extrasensorial: si supiera lo que estás pensando…

Si se puede desarrollar la percepción extrasensorial y varios “sensitivos” y “mentalistas” la utilizan aparentemente con éxito preguntémonos:
  1. ¿Para qué están los teléfonos?
  2. ¿Para qué están el correo, las bases de datos, los investigadores privados, los grabadores, la televisión e Internet?
  3. ¿Para que los servicios nacionales e internacionales de inteligencia?
  4. ¿Podrían existir la lotería, las carreras de caballos, la ruleta o cualquier otro juego que dependa de la ignorancia de lo que va a ocurrir en el futuro?
  5. ¿Por qué un “vidente” nos puede decir que vamos a hacer un viaje trascendente o que nos vamos a divorciar y no nos puede decir qué número va a salir premiado en la lotería u otros juegos de azar? ¿Por qué no nos adelanta la cura del cáncer con fórmulas y tratamientos específicos?

Estos videntes no ganaron fortunas en casinos, sino con la venta de sus libros y los "clientes" que pagaron por consultarlos

Psicoquinesis: el poder demente sobre la materia

Si la psicoquinesis (PK) fuera un hecho, se estaría creando energía de la nada. Otro hachazo en la nuca para la física. Tendríamos una fuente de energía ilimitada. Y los que dicen “levitar” no necesitarían comprar una platea para ver un espectáculo porque podrían hacerlo cómodamente desde el aire. Ni hablar de la inutilidad de los ascensores. Si se pudiera utilizar la PK no existirían las campañas políticas ni las armas nucleares y los deportes variarían radicalmente. ¿Se imaginan a un Maradona/Messi que encima tuviera PK? ¿Para qué el dinero si podríamos materializar cualquier cosa? ¿Habrá cajeros automáticos protegidos contra la PK?
El supuesto poder de la mente sobre la materia

La vida después de la vida: ¡no me diga que no vio el túnel!

Y si tuviéramos la plena certeza de continuar existiendo después de la muerte –aparte de nuestras creencias religiosas– como nos pretendían demostrar el Dr. Moody y el esperanzado Víctor Sueiro ¿para que prolongar nuestra estadía en este mundo de guerras, pestes y hambre? Como dice Borges en un breve relato en el que un amigo debate con él el tema de la vida post-mortem: ¿por qué no nos matamos y seguimos discutiendo el tema libres de todo malestar?

Éste vendría a ser el "túnel"

Astrología: Marte ataca

La astrología dice que son cruciales el día y la hora en que nacemos (debido a la posición de los planetas en ese instante) y que Marte, Saturno, Neptuno o cualquier otro planeta influye sobre nuestro comportamiento y sobre eventos exteriores que a su vez nos afectan. Ahora bien:
  1. ¿Cómo influyen? ¿A través de qué? ¿Gravedad? Sí, pero la gravedad no influye para que a mí me vaya bien o mal económicamente más que el sexo de los ángeles. ¿Electromagnetismo? No. Entonces ¿qué? Los astrólogos callan. Pero nosotros preguntemos.
  2. ¿Por qué la fecha de nacimiento y no la de concepción?

Astrólogo con telescopio... ¿para qué lo necesita?
Su pregunta no molesta.

Queda mucho más: platos voladores, pirámides mágicas, control mental, psicoanálisis, grafología, reiki, flores de Bach, curación cuántica, programación neurolingüística, control mental, exorcismos, apariciones, fantasmas, casas embrujadas, embrujos. La locura pseudocientífica no es transmitida por un virus pero se contagia con gran facilidad. Sin embargo hay una defensa: la pregunta, la duda. Y si Ud. consume tiene derecho a preguntar. “Su pregunta no molesta”… al menos a los escépticos.

Madness for sale
Pseudoscience is easy to learn, not expensive and divulged by mass media: it’s at everybody’s hand, everywhere. Doubt and question, essential to skepticism, become two lethal weapons to the well-structured tower of pseudoscience. So, let’s ask some “spooky” questions
Nota actualizada, originalmente publicada en El Ojo Escéptico, Año 2, Nº 5, septiembre de 1992.

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